Jeroni Castell empezó en la cocina tarde, tenía treinta años, y por casualidad. Al abrir "Les Moles", Jeroni era el responsable de sala. Una enfermedad del cocinero que tenian contratado y la imposibilidad de encontrar otro de libre a pocos días de Semana Santa, hizo que sin poder pensarlo, cambiase la sala por la cocina.
Aquella experiencia temporal sirvió para descubrir que su verdadera vocación era la cocina. Al cabo de poco tiempo, se replanteó todo el funcionamiento del restaurante. Jeroni pasó definitivamente a la cocina y su esposa, Carmen, se incorporó al negocio responsabilizándose de la sala y más adelante de la bodega.
Desde aquel momento Jeroni compatibilizó su horario de trabajo con el aprendizaje de una profesión que le apasionaba pero que le era totalmente desconocida.
Las primeras nociones de cocina, las básicas, fueron en el Taller de Cocina de Mariona Cuadrada, en Reus. La imposibilidad de compaginar el horario de las clases con las del trabajo, hicieron que al cabo de unos meses, buscara una alternativa que fuera el lunes, el dia de descanso semanal del restaurante.
Así es como llegó a Amposta, donde Mª Cinta Bayarri impartia clases de cocina para amas de casa. Despúes, una serie de libros de cocina para leer, asistencia a monográficos en Barcelona y cortos estages durante las vacaciones del restaurante en Can Bosch, Via Veneto y Arzak, le sirvieron para hacerce una idea de lo que era la cocina moderna. Decidió que este era el camino que quería para "Les Moles".
Poco a poco fue transformando la carta de "Les Moles" que había empezado con el primer cocinero siendo muy clásica, en una carta moderna y muy actualizada.
A Jeroni le han ido llegando algunos reconocimientos de guías y críticos culinarios, pero esto no le ha hecho cambiar el camino. Continua acudiendo a todos los sitios donde pueda seguir aprendiento: congresos, mesas redondas, compra de muchísimos libros de cocina, etc.
Continua pensando que le queda mucho por aprender.